Clovis el Aprendiz - El Ego

Era una de las tantas frías mañanas de invierno, cuando Clovis cruzó corriendo los pasillos del
convento hacia la torre y subió los más de 70 escalones que lo llevaban a la habitación del Hermano Juan. Con la respiración agitada, el joven aprendiz se acercó a su maestro y le dejó algo de pan y vino sobre la pequeña mesa en que el monje trabajaba traduciendo unos textos antiguos.

Clovis, hizo un pequeño ruido para atraer la atención del anciano monje y le habló.

- Hermano Juan, le he traído algo para comer, se ve que ha pasado toda la noche trabajando. Las oraciones matutinas ya han terminado y tenía algo de tiempo para visitarlo.-

El Hermano Juan alzó su vista y le dedicó una leve sonrisa al muchacho y prosiguió su trabajo.

- Hermano Juan - insistió el joven, - ¿puedo hacerle una pregunta?

- ¿Qué es el EGO?

El anciano alzó nuevamente la cabeza y emitió un suspiro...

- Imagina un charco de agua solitario en una montaña, el cual recibe las visitas de unas palomas que vienen a beber de él y le cuentan que las aguas que lo conforman corren montaña abajo llenando el Mar. El charco presta atención a las palomas y piensa para si, que sería del Mar sin Mí. -

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