UN CAFÉ PENDIENTE

"No dejes para mañana lo que debas hacer hoy", era un aforismo que mi padre me repetía entre muchos otros y como muchos otros no le encontré verdadero sentido sino pasado los años. En un comienzo lo asocié directamente con el trabajo y los proyectos y con el cumplimiento de plazos y metas; pero en esta últimas semanas he comenzado a asociarlo con lo verdaderamente importante para mí.
Todo cambió cuando por algún motivo empecé a recordar a mi profesor de publicidad y comunicaciones, Herman Bustos. Hacía un tiempo que no sabía de él a través de sus publicaciones. Nos habíamos contactado hace un par de años y quedamos de reunirnos para un café y conversar sobre lo que estábamos haciendo cada uno y los proyectos a futuro y ver en que podíamos coincidir y colaborar.
Herman fue mi primer profesor en una carrera a la que llegué por casualidad, la publicidad y el marketing. El me enseñó el amor por esta profesión y las posibilidades infinitas que tenía para mejorar la vida de las personas. Supo transmitirme además el amor por la docencia y la formación de jóvenes, Herman me invitó a hacer clases cuando era director de la escuela de comunicaciones en AIEP, la que fue mi casa de estudios. Fue un maestro y profesional exigente, motivante e intrigante.
Ese café pendiente me hizo tratar de contactarlo y me enteré que había dejado este mundo en 2017. Que cosas fueron tan importantes que me impidieron conversar con mi maestro y amigo, ya no las recuerdo. De un modo u otro, en el tiempo que coexistimos, siempre me enseñó algo importante e indicó un cambio en mi vida. Esta vez aprendí que la vida es más que el trabajo, que lo importante son las relaciones humanas y el contacto con aquellos que fueron y son importantes en nuestra vida. Uno trabaja para vivir y no al revés y que sino tienes tiempo para tus amigos y seres queridos no estas viviendo.
Querido y estimado Herman, entre el aquí y el ahora tendremos la oportunidad de ese café y conversar sobre el marketing de la vida. A mis amigos y amigas les aviso que no dejaré más cafés pendientes y si insisto en ellos es porque ustedes me importan.

Comentarios